Wednesday, March 16, 2005

Un día

Dijiste una vez que los cumpleaños eran para llorar, para aterrizar en tu cuerpo por un día y saber en el recuento del año como me fue, quien soy y que hago aquí, y no es como en tu caso el adiós de la primera primavera con recuerdos tristes y emocionantes de lo que fue y lo que pudo ser, es más bien el deceso de un año en el que las flores ya marchitaron porque tal vez en su esencia nunca florecieron y no te escribo a ti, porque sepa que me entiendes, porque mas bien se que no lo haces, y se que no te conozco, porque en cuerpos pasados vi a tus ojos y no estaba yo ahí y tampoco le escribo a mi alma gemela no porque le guarde rencor por haberme dejado, sino porque se que me entiende y las palabras sobran, sin embargo alguien tiene que leer mi mensaje aunque sea el viento, y si muere en el intento al menos será uno más de mis esfuerzos para que mis letras sean leídas y escuchadas no por lo que digo sino por lo que callo, se que un día cuando mi alma gemela partió estuve muerto y regrese para continuar la muerte en vida, y en el trayecto de sin sabores me he convertido en un hombre fuerte y con convicción y que significa todo eso, si al final siempre lloro cuando me veo en tus ojos y se que tu también lloras, y entonces sólo en mi mente ronda la inquietud de saber porque no hemos unido lo que queda de nosotros y hemos completado el núcleo que convierte la debilidad en fuerza y las lágrimas en besos, y entonces me pregunto si disfrutas tu vida, si realmente puedes vivir sin tu alma gemela o que tal vez encontraste que el complemento no es lo importante sino sólo una pequeña parte de ti que encontraste pérdida por suerte en la misma época que te toco nacer y vivir, para dejarle ir y conocer la parte que queda en ti mediante otra forma que te permita ver lo que no eres y en el fondo agradeces olvidar el lugar al que perteneces y en el cuál decidiste no ser feliz.

La vida es simple pero no en mi mente, tiendo a complicar lo sencillo y a hacer difuso lo que ya es abstracto, las cosas simples son las que me matan, las que me llenan la boca de amargura y me hacen sentir lo vacío de la vida, amo las cosas que me hacen llorar por la misma razón que las odio y cuando me pierdo en una línea recta que no oscila en la incertidumbre de la vida comienzo a pensar y mi corazón comienza a derramar aceite quemando en mis venas el último aliento de esperanza, no puedo vivir bajo el conocimiento de que no soy lo que debiera ser, porque no conozco el significado de lo que debe de ser.

Te seguiré buscando y no a quién ya he encontrado sino a quien supongo que debo de encontrar, y mi suposición se basa en la fe de que la felicidad es ese sentimiento intangible que aparece sólo en pequeños momentos como una estrella fugaz que te da el combustible para seguir viviendo y que sólo por cuestión de perseverancia se alcanza cuando menos te lo esperas, si mi complemento decide unir nuestras cenizas, no se si podré vivir con eso, porque lo que ahora son cenizas en un tiempo ardió tan fuerte como un volcán y cuando llega la erupción, es un momento que prefieres vivir sólo una vez en la vida, porque te asfixia y te quema y pierdes el conocimiento sobre lo que haz perdido y lo que aún te queda, en tu mente sólo queda el sentimiento de estár muerto.

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